Cristina García
 "Al bailar, notaba que subía mi autoestima, simplemente me sentía mejor..."

Llegué a la danza en una etapa de mi vida que había perdido algo importante para mí, estaba en un mar de dudas y estaba anímicamente muy baja. Una amiga me habló de la danza del vientre y me pareció una danza preciosa, con mucho simbolismo y muy femenina, con fuerza, sensualidad, me atraía el poder de la cadera, la capacidad de sentir los músculos cerca del útero, de nuestro centro creador, creador de vida pero mucho más, de creatividad, de arte, de acoger... Mi objetivo cuando iba a las clases de Aisha no era realmente aprender a bailar sino que era conectarme conmigo misma, no pensar en nada, soltar los miedos, las angustias, al bailar era como meditar, mis pensamientos dejaban de dar vueltas y solo me centraba en estar pendiente de coordinarme, de movilizar músculos que ni siquiera sabía que existían. Al bailar, notaba que subía mi autoestima, simplemente me sentía mejor. No todo parecía tan negro. Aisha es una persona que sabe transmitir la danza mucho más allá de la técnica, es un canal para abrir paso a la feminidad, en clase yo creo que todas nos sentimos a gusto con nosotras mismas, frente a frente al espejo, podemos reconocer que todas somos diferentes, muy diferentes, pero mujeres valiosas en crecimiento... Aisha es una persona con la que es fácil conectar, que transmite su amor por la danza, por los poros de su piel. Creo que es más que una profesora una persona dispuesta a acoger a mujeres y darles herramientas para volvernos a querer y a ver lo valioso y femenino que hay en nosotras, reconectar con la fuerza que todas llevamos dentro. Adjunto una imagen de aquella época, a penas sabía ningún paso, pero un día, estaba allí en el campo, descalza, sintiendo la tierra, la naturaleza, feliz con ser mujer, de nuevo sintiéndome alegre y me apetecía bailar con los ojos cerrados. Mi marido me hizo la foto a través de una ventana que estaba pintando. Ahora por otros motivos, no voy a clase, pero espero pronto regresar y que me acompañe en otra nueva etapa de mi vida.